lunes, octubre 22, 2007
miércoles, octubre 03, 2007
miércoles, septiembre 19, 2007
A caballo regalado...
Me gané una remera de Leonard Cohen en el programa de los sabados a la medianoche de la Rock & Pop. Cuando voy a buscarlo tardan un rato en entregármela y, por la molestia, me regalan una revista "Soy Rock", un disco promocional de El Bordo, un compilado promocional de Karamelo Santo y los discos de Infierno 18 y Bulldog.
En serio, no era molestia.
En serio, no era molestia.
Etiquetas: cosas mías, crónicas, rarezas
martes, septiembre 04, 2007
Subterráneas
Voz en los parlantes- Se le informa a los señores pasajeros que los trenes en plataforma uno y dos no transportan pasajeros.
Mujer 1- Entonces si no sale el de plataforma uno sale el de la dos
Mujer 2- No, ni el de la uno ni el de la dos
Mujer 1- Entonces...
Mientras subía por la escalera todavía se miraban extrañadas.
Mujer 1- Entonces si no sale el de plataforma uno sale el de la dos
Mujer 2- No, ni el de la uno ni el de la dos
Mujer 1- Entonces...
Mientras subía por la escalera todavía se miraban extrañadas.
lunes, agosto 20, 2007
Cuando un amigo se va...
Es bien sabido que no soy fanático de Ramos Mejía (ver NdelA), esa mala imitación de Palermo con sus restó, bares minimalistas y autos ostentosos para el deleite de todo aquel que camine por sus calles. Sin embargo siempre había algún que otro lugar que parecía resistir esa ola de "palermización" que está fagocitando la localidad del oeste. Ayer me entero que nos quedamos sin uno de ellos: Pizza Quick.
Convengamos que no era mas que una pizzería común y corriente, pero probablemente ahí era donde radicaba su encanto. Contrariamente a Arezzo, con sus pizzas de $20, Quick llegó a ofrecer una variedad de pizzas que empezaban desde la grande de muzzarella de $5,50 hasta la Gran Quick (la cual apenas recuerdo su contenido) de $14. Azulejos impecablemente blancos, una suerte de self-service de cubiertos, platos y vasos, gaseosas marca Cimes y el partido del viernes a la noche en el televisor ubicado estratégicamente en la esquina contraria a la puerta para que ningun avivado puda ver el fulbo desde el otro lado del vidrio.
Ahora nos quedamos sin punto de encuentro para las ocacionales reuniones de viernes a la noche y tendremos que conformarnos con el pizza libre de Gaona en el que, si bien la pizza no vale ni la mitad de lo sale, atiende una chica que le queda bien la falta de maquillaje en su cara.
Adiós Pizza Quick. Extrañaremos tu grande de muzza de $5,50 que fué aumentando gradualmente con el correr de los últimos cuatro años hasta tu desaparición.
NdelA: Originalmente, en la palabra Ramos Mejía debería aparecer un link a un post publicado originalmente en Factor Crónico (Q.E.P.D.) que, obviamente no creo haber guardado.
Convengamos que no era mas que una pizzería común y corriente, pero probablemente ahí era donde radicaba su encanto. Contrariamente a Arezzo, con sus pizzas de $20, Quick llegó a ofrecer una variedad de pizzas que empezaban desde la grande de muzzarella de $5,50 hasta la Gran Quick (la cual apenas recuerdo su contenido) de $14. Azulejos impecablemente blancos, una suerte de self-service de cubiertos, platos y vasos, gaseosas marca Cimes y el partido del viernes a la noche en el televisor ubicado estratégicamente en la esquina contraria a la puerta para que ningun avivado puda ver el fulbo desde el otro lado del vidrio.
Ahora nos quedamos sin punto de encuentro para las ocacionales reuniones de viernes a la noche y tendremos que conformarnos con el pizza libre de Gaona en el que, si bien la pizza no vale ni la mitad de lo sale, atiende una chica que le queda bien la falta de maquillaje en su cara.
Adiós Pizza Quick. Extrañaremos tu grande de muzza de $5,50 que fué aumentando gradualmente con el correr de los últimos cuatro años hasta tu desaparición.
NdelA: Originalmente, en la palabra Ramos Mejía debería aparecer un link a un post publicado originalmente en Factor Crónico (Q.E.P.D.) que, obviamente no creo haber guardado.
Etiquetas: crónicas, obituarios, quejas

